Banco de suelos vivos

El suelo es un recurso limitado, imprescindible  para mantener los ecosistemas y la vida en nuestro planeta. Es el mayor reservorio de biodiversidad de nuestro planeta.  Por este motivo, algunos científicos ya están proponiendo ideas para crear bancos institucionales para el almacenar y conservar sus propiedades biológicas.

Cómic publicado en el número 40 de AE, revista agroecológia de divulgación (https://www.agroecologia.net/revista-ae/ultimo-numero/)

La fuente:

  • Daniel K. Manter, Jorge A. Delgado, Harvey D. Blackburn, Daren Harmel, Adalberto A. Pérez de León, and C. Wayne Honeycutt. (2017). Why we need a National Living Soil Repository. PNAS, vol. 114, no. 52, 13587–13590. http//:www.pnas.org/cgi/doi/10.1073/pnas.1720262115

La biodiversidad del suelo

El suelo es un recurso limitado e impresdindible para la vida del planeta. Son algunas de las principales conclusiones que sacamos del Atlas Mundial de la Bioiversidad del Suelo. Los datos revela que alberga cerca de un tercio de los seres vivos de la Tierra, y que todavía hay una inmensidad de seres microscópicos por descubrir.

La fuente:

  • Orgiazzi, A., Bardgett, R.D., Barrios, E., Behan-Pelletier, V., Briones, M.J.I., Chotte, J-L., De Deyn, G.B., Eggleton, P., Fierer, N., Fraser, T., Hedlund, K., Jeffery, S., Johnson, N.C., Jones, A., Kandeler, E., Kaneko, N., Lavelle, P., Lemanceau, P., Miko, L., Montanarella, L., Moreira, F.M.S., Ramirez, K.S., Scheu, S., Singh, B.K., Six, J., van der Putten, W.H., Wall, D.H. (Eds.), 2016, Global Soil Biodiversity Atlas. European Commission, Publications Office of the European Union, Luxembourg. 176 pp. Disponible en: https://esdac.jrc.ec.europa.eu/content/global-soil-biodiversity-atlas

16) Divulgación: El accidente de Seveso

 

En 1976, cerca de la localidad italiana de Seveso (situada a 50 km de Milán), tuvo lugar uno de los accidentes más importantes de la industria química en Europa. Una rotura en uno de los reactores de la empresa Icmesa Chemical Company (filial de Hoffmann-La Roche.) que producía 2,4,5-triclorofenol, un intermediario de gran número de productos farmacéuticos y cosméticos, liberó a la atmósfera una gran cantidad de sustancias tóxicas, entre ellas la dioxina TCDD (2,3,7,8-tetraclorodibenzo-p-dioxina). Esta liberación provocó una gran crisis ambiental que contaminó aire, agua y suelo, afectando a gran parte de los cultivos y animales, además de numerosas personas.

La dioxina TCDD es un compuesto altamente contaminante, al ser carcinogénica, disruptor endocrino, muy estable químicamente y muy soluble en el tejido graso, que posee una vida media cercana a los 10 años en humanos. Se conoce que el TCDD liberado en este accidente provocó graves problemas de salud en niños provocando la enfermedad del cloracné (una irritación cutánea), fallos en el riñón y en sistema inmune, desarrollo de los dientes. También incidió en mayores, reduciendo la fertilidad masculina y femenina, afectando el ciclo menstrual y la ovulación, provocando endometriosis, menopausa anticipada, cáncer, tiroidismo, enfermedades cardiovasculares y alteración del sistema inmune y neurológico, entre otros efectos. Hoy en día, tras casi 50 años del accidente, todavía se estudian sus efectos sobre la salud.

Del accidente se han aprendido muchas lecciones. Entre ellas, la importancia de la comunicación y coordinación ante un suceso de este tipo. La empresa tardó cuatro días en comunicar a las autoridades el accidente, y otros tantos en que las autoridades actuaran advirtiendo a la ciudadanía, que entró en pánico sin saber la causa. A raíz del accidente, se desarrolló una legislación europea específica para este tipo de situaciones, que regula las instalaciones y los controles necesarios para evitar que pasen este tipo de accidentes. También se desarrollaron de forma más detallada las medidas de emergencia necesarias y nuevas tecnologías más seguras.

Tras ejemplos como este o el del accidente de Bhopal en India, empezó una nueva corriente filosófica en la química enfocada a un desarrollo más sostenible, que culminó con los doce principios de la química “verde” o sostenible, que postularon Paul Anastas y John C. Warner en 1998.

La fuente:

Brenda Eskenazi, Marcella Warner, Paolo Brambilla, Stefano Signorini, Jennifer Ames, Paolo Mocarelli. The Seveso accident: A look at 40 years of health research and beyond. Environment International 121 (2018) 71–84. https://doi.org/10.1016/j.envint.2018.08.051

15) Divulgación: Agricultores, mercados ecológicos y conservación del suelo

Los agricultores tienen un papel fundamental en el mantenimiento de los ecosistemas agrarios. Su participación en mercados y en asociaciones agrarias se relaciona con las prácticas de conservación de los suelos. En un estudio reciente sobre 241 pequeños productores de Honduras se ha encontrado que aquellos más participativos son los que aplican más técnicas sostenibles a los suelos, mejorando su fertilidad y productividad. El sistema «Quesungual» combina las tradiciones agrícolas más antiguas, las técnicas modernas y la ciencia.

Cómic publicado en el Número 39 de la Revista Agricultura Ecológica (disponible en: https://www.agroecologia.net/revista-ae/ultimo-numero/)

La fuente:

Meike Wollni, David R. Lee, Janice E. Thies (2010). Conservation agriculture, organic marketing, and collective action in the Honduran hillsides. Agricultural Economics, 41, 373–384. DOI: 10.1111/j.1574-0862.2010.00445.x

14) Divulgación: Banco de suelos vivos

El suelo es un recurso limitado y esencial para la vida de nuestro planeta. Por desgracia, cada vez está más amenazado por la contaminación, la desertificación o el cambio climático, entre otras cosas. Con la idea de conservar su diversidad, existen repositorios de suelos aunque solo conservan sus propiedades fisicoquímicas y no las biológicas. Algunas de ellas como su variabilidad genética son esenciales para descifrar la importancia de la interacción suelo-planta-microorganismo-medio ambiente, de gran importancia para la salud biológica del suelo. Ya hay investigadores que están proponiendo ideas para conservar estas propiedades biológicas, aunque no es tarea fácil. Es todo un reto científico que habrá que resolver en un futuro cercano.

La fuente:

Daniel K. Manter , Jorge A. Delgado, Harvey D. Blackburn, Daren Harmel, Adalberto A. Pérez de León, C. Wayne Honeycutt (2017). Why we need a National Living Soil Repository. PNAS, vol. 114, 52, 13587–13590. DOI: 10.1073/pnas.1720262115