Y la primavera explotó

En 2020 sucedió lo nunca antes visto. Una pandemia provocada por el virus SARS-CoV-2 (coronavirus) paralizó el mundo entero. Millones de personas nos confinamos en nuestras casas durante varios meses. Controlamos la pandemia y paramos la curva de infección. Y entonces sucedió: La contaminación de las ciudades se redujo de manera drástica. La ausencia de personas hizo que la naturaleza avanzara y que la primavera explotase. Y lo más importante, que todos nos dimos cuenta desde las ventanas de nuestras casas.

Fuente:

  • Podcast Catástrofe Ultravioleta, de Javier Peláez (@Irreductible) y Antonio Martínez Ron (@aberron). http://catastrofeultravioleta.com/cuarentena/

16) Divulgación: El accidente de Seveso

 

En 1976, cerca de la localidad italiana de Seveso (situada a 50 km de Milán), tuvo lugar uno de los accidentes más importantes de la industria química en Europa. Una rotura en uno de los reactores de la empresa Icmesa Chemical Company (filial de Hoffmann-La Roche.) que producía 2,4,5-triclorofenol, un intermediario de gran número de productos farmacéuticos y cosméticos, liberó a la atmósfera una gran cantidad de sustancias tóxicas, entre ellas la dioxina TCDD (2,3,7,8-tetraclorodibenzo-p-dioxina). Esta liberación provocó una gran crisis ambiental que contaminó aire, agua y suelo, afectando a gran parte de los cultivos y animales, además de numerosas personas.

La dioxina TCDD es un compuesto altamente contaminante, al ser carcinogénica, disruptor endocrino, muy estable químicamente y muy soluble en el tejido graso, que posee una vida media cercana a los 10 años en humanos. Se conoce que el TCDD liberado en este accidente provocó graves problemas de salud en niños provocando la enfermedad del cloracné (una irritación cutánea), fallos en el riñón y en sistema inmune, desarrollo de los dientes. También incidió en mayores, reduciendo la fertilidad masculina y femenina, afectando el ciclo menstrual y la ovulación, provocando endometriosis, menopausa anticipada, cáncer, tiroidismo, enfermedades cardiovasculares y alteración del sistema inmune y neurológico, entre otros efectos. Hoy en día, tras casi 50 años del accidente, todavía se estudian sus efectos sobre la salud.

Del accidente se han aprendido muchas lecciones. Entre ellas, la importancia de la comunicación y coordinación ante un suceso de este tipo. La empresa tardó cuatro días en comunicar a las autoridades el accidente, y otros tantos en que las autoridades actuaran advirtiendo a la ciudadanía, que entró en pánico sin saber la causa. A raíz del accidente, se desarrolló una legislación europea específica para este tipo de situaciones, que regula las instalaciones y los controles necesarios para evitar que pasen este tipo de accidentes. También se desarrollaron de forma más detallada las medidas de emergencia necesarias y nuevas tecnologías más seguras.

Tras ejemplos como este o el del accidente de Bhopal en India, empezó una nueva corriente filosófica en la química enfocada a un desarrollo más sostenible, que culminó con los doce principios de la química “verde” o sostenible, que postularon Paul Anastas y John C. Warner en 1998.

La fuente:

Brenda Eskenazi, Marcella Warner, Paolo Brambilla, Stefano Signorini, Jennifer Ames, Paolo Mocarelli. The Seveso accident: A look at 40 years of health research and beyond. Environment International 121 (2018) 71–84. https://doi.org/10.1016/j.envint.2018.08.051

13) Divulgación: El aire de las ciudades nos está matando…

El aire de las ciudades nos está matando ya que cada vez está más contaminado. Somos cada vez más y con más coches. Las partículas en suspensión (PM) que se generan por la combustión de los combustibles fósiles afectan gravemente a nuestra salud, llegando directamente a nuestro torrente sanguíneo una vez que las inhalamos. En un trabajo reciente, se ha demostrado que existe una relación entre las emisiones de PM10 (menores de 10 micras) y de PM2,5 (menores de 2,5 micras) y las muertes relacionadas con enfermedades cardiovasculares y respiratorias a corto plazo. Cosa que algunos políticos no terminan de ver…

La fuente:

C. Liu, R. Chen, F. Sera, A.M. Vicedo‑Cabrera, Y. Guo, S. Tong, M.S.Z.S. Coelho, P.H.N. Saldiva, E. Lavigne, P. Matus, N. Valdes Ortega, S. Osorio Garcia, M. Pascal, M. Stafoggia, M. Scortichini, M. Hashizume, Y. Honda, M. Hurtado‑Díaz, J. Cruz, B. Nunes, J.P. Teixeira, H. Kim, A. Tobias, C. Íñiguez, B. Forsberg, C. Åström, M.S. Ragettli, Y.-L. Guo, B.-Y. Chen, M.L. Bell, C.Y. Wright, N. Scovronick, R.M. Garland, A. Milojevic, J. Kyselý, A. Urban, H. Orru, E. Indermitte, J.J.K. Jaakkola, N.R.I. Ryti, K. Katsouyanni, A. Analitis, A. Zanobetti, J. Schwartz, J. Chen, T. Wu, A. Cohen, A. Gasparrini, and H. Kan. Ambient Particulate Air Pollution and Daily Mortality in 652 Cities. The New England Journal of Medicine. DOI: 10.1056/NEJMoa1817364

Las noticias:

  • Ayuso niega que la contaminación cueste vidas: “Nadie ha muerto de esto” (https://elpais.com/ccaa/2020/01/01/madrid/1577882557_684710.html)
  • Un estudio internacional confirma la relación entre la contaminación urbana y el riesgo de mortalidad (https://www.csic.es/es/actualidad-del-csic/un-estudio-internacional-confirma-la-relacion-entre-la-contaminacion-urbana-y-el)

03) Humor gráfico: PVC en su salsa

PVC en su salsa

 

Un estudio reciente detecta por primera vez microplásticos en las heces humanas. Aunque todavía no se sabe el efecto en la salud que puede tenerr, lo que si demuestra es que ya han pasado a la cadena trófica ya que los ingerimos posiblemente por el pescado que ingerimos.

09) Divulgación: Contaminación en megaciudades

Contaminación en megaciudades

Da miedo, ¿verdad?, ¿Os habéis preguntado qué es esa nube negra, esa “boina” que se forma encima de las ciudades? Es la contaminación atmosférica. Se forma por la acumulación de partículas sólidas en suspensión, óxidos de nitrógeno, dióxido de azufre, ozono, monóxido de carbono o compuestos orgánicos volátiles. Las fuentes son variadas aunque el tráfico rodado y la quema de combustibles fósiles por la industria son las más importantes. Tiene graves implicaciones para la salud. En 1952, Londres sufrió el “the great smog”. Un frio invierno y el viento de un anticiclón arrastró el humo de las factorías de carbón, dejando la ciudad inmersa en una oscura niebla durante semanas. Hubo cerca de 10000 afectados y entorno a 4000 muertes prematuras. ¿Cómo podemos solucionarlo? Los investigadores lo tienen muy claro: Hay que inventar tecnología menos contaminante, legislar para propiciar ese cambio de modelo y desarrollar las ciudades de acuerdo a este problema, con más zonas verdes y calles más amplias. Pero en esto estamos todos implicados. Cualquier cosa puede ayudar. En china, han diseñado bicicletas que limpian el aire… un concepto novedoso y hermosamente sencillo.

Para saber más sobre este tema, puedes leer el SIGUIENTE ARTÍCULO