La bestia de la belleza

Los cosméticos son todo un tratado de química. Llevan decenas de compuestos y componentes. Algunos de ellos, como los parabenos, el triclosan o los microplásticos, tienen un gran alto impacto ambiental. Estos últimos se están acumulando en muchos seres vivos, lo que implica un grave problema de contaminación. Para evitarlo, debemos cambiar de hábitos y usar los cosméticos de una forma más racional.

Las fuentes:

  • Claudia Juliano and Giovanni Antonio Magrini. Cosmetic Ingredients as Emerging Pollutants of Environmental and Health Concern. A Mini-Review. Cosmetics 2017, 4, 11; doi:10.3390/cosmetics4020011
  • Muhammad Bilal, Shahid Mehmood and Hafiz M. N. Iqbal. The Beast of Beauty: Environmental and Health Concerns of Toxic Components in Cosmetics. Cosmetics 2020, 7, 13; doi:10.3390/cosmetics7010013ww

El negocio de la belleza

El concepto de belleza evoluciona con nuestra sociedad, pero no solo el de belleza, también el de fealdad. Por ejemplo, lo “bello” en el siglo XVIII es muy diferente del canon de belleza actual. Lo que no ha cambiado es nuestra necesidad social de ser “bellos” y ser reconocidos como tal, lo que genera en la actualidad grandes beneficios a la industria de los cosméticos.

La fuente:

Muhammad Bilal, Shahid Mehmood and Hafiz M. N. Iqbal. The Beast of Beauty: Environmental and Health Concerns of Toxic Components in Cosmetics. Cosmetics 2020, 7, 13; doi:10.3390/cosmetics7010013ww