La inversión térmica y las quemas agrícolas

Durante el día el suelo absorbe la radiación solar y calienta el aire que está en contacto con la superficie. Y lo hace subir, para luego enfriarse conforme asciende. Por la noche, pasa lo contrario, produciéndose una inversión térmica. Se generan capas o masas de aire diferenciadas que evitan la dispersión de los contaminantes. Este fenómenos persiste durante las primeras horas de la mañana, justo cuando los agricultores empiezan sus tareas como fumigar o quemar los restos de poda y otros rastrojos agrícolas. Lo que no saben es que lo hacen en el peor momento del día. Sin quererlo, están «fumigando» su entorno y contaminando el aire que respiramos.

Las fuentes:

  • La inversión térmica retiene la contaminación a nivel del suelo. Agencia Europea del Medio ambiente. Disponible en: https://www.eea.europa.eu/es/pressroom/infografia/la-inversion-termica-retiene-la/view
  • Meteoglosario visual: Inversión térmica. Disponible en: https://meteoglosario.aemet.es/es/termino/1043_inversion-termica
  • Quintero Núñez, Margarito, & Moncada Aguilar, Andrés. (2008). Contaminación y control de las quemas agrícolas en Imperial, California, y Mexicali, Baja California. Región y sociedad, 20(43), 3-24. Recuperado en 30 de diciembre de 2021, de http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1870-39252008000300001&lng=es&tlng=es.

 

Come legumbres y mitiga el cambio climático

La humanidad se enfrenta a uno de los retos más importantes de su historia: el incremento de la población mundial. La agricultura jugará un papel esencial para resolverlo pero por desgracia el cambio climático amenaza su desarrollo a corto y medio plazo. En parte se debe a la emisión de gases de efecto invernadero como el dióxido de carbono (CO2), el metano (CH4) y el óxido nitroso (N2O). Los ecosistemas agroforestales son verdaderos reguladores del clima a escala local y global, y actúan como fuente y sumidero en la emisión de estos gases. A pesar de que el nitrógeno es uno de los elementos más abundantes en la atmósfera, está en una forma poco disponible (N2). Por eso se aplica como fertilizante en la agricultura aunque su uso excesivo altera el ciclo del nitrógeno del suelo generando grandes emisiones de N2O. Para evitar este problema, podemos usar una alternativa biológica a los fertilizantes. La leguminosas forman una simbiosis beneficiosa con las bacterias del suelo, las cuales pueden convertir el nitrógeno atmosférico en nitrógeno asimilable para las plantas. Este proceso se conoce como la fijación de nitrógeno.

Por eso cultivar leguminosas es muy bueno para el suelo y el medio ambiente. Además, las legumbres son un superalimento y están muy ricas. ¿A qué esperas para comerlas?